La actriz está hace meses ensayando como parte de un elenco de 25 artistas en esta nueva versión del clásico gauchesco. Las funciones empezarán la semana que viene y serán todas las semanas de jueves a domingo hasta diciembre.
“Esta puesta empezó a trabajarse el año pasado. Fuimos convocados en el verano y empezamos efectivamente con ensayos a mediados de mayo, lo que coincidió con mi retiro de ANSES”, contó Mendizábal. “Es un trabajo profesional que requiere, por contrato, de hasta seis días semanales de ensayos de aproximadamente seis horas. Es un montaje grande: somos veinticinco en el elenco entre bailarines, músicos y actores. Los directores (Daniel Casablanca, Guadalupe Bermúdez y Andrés Sahade), tienen una visión muy integral de las artes, porque si bien te podría decir que tiene cosas de musical, la verdad es que conviven la música, la danza y el teatro de una manera muy integrada”.
Santos Vega estrena el 3 de septiembre con una función de prensa y ya se pueden comprar entradas desde el 4 hasta el 13 de diciembre, de jueves a domingo. Hay tickets a precios especiales y hasta un programa para que estudiantes de terciarios puedan ir a ver la obra con entrada gratuita.
Sobre su papel en la puesta, la Mendizábal explica que “junto a otras actrices hacemos a las mujeres del pueblo. Esta es una obra que se escribió en 1919 por el autor Bayón Herrera y es la historia del payador Santos Vega, o sea que es una obra de alguna manera gauchesca, obviamente en una versión ahora construida y realizada en el 2026. Mi personaje puntualmente es una mujer del pueblo, una lavandera que trabaja en una estancia junto con otras mujeres y en ese espacio suceden cosas muy habituales del siglo XIX, como que pasan los malones, se llevan a la hija de la dueña de la estancia. Entonces, hay un revuelo importante”.
Este Santos Vega aborda la idea de la tradición. “Desde una visión más subjetiva, creo que la obra piensa la tradición como la frase de Mahler de que no son las cenizas sino el fuego que se transmite”, apunta la actriz. “Ese concepto está muy presente en el gran payador al que nadie le gana pero que en algún momento tiene que pasar la posta. Es un tema muy profundo, pero la obra la puede ver desde un adolescente hasta alguien mayor, es para todo público. Quizás no para niños por la extensión, pero no tiene escenas no aptas. Está escrita en verso y sin embargo es tan fluido lo que sucede que creo que por momentos el público se va a olvidar que está escuchando un texto en verso. Creo que el Teatro Cervantes, el año pasado con La Revista y este año con esta gauchesca, está también tratando de recuperar géneros muy argentinos en el teatro”.
Finalmente, Mendizábal destaca que “vivir en Areco me impregnó mucho de lo gauchesco y poder recuperarlo con una puesta de esta magnitud en el teatro es precioso. A mí me gustan el folclore y la historia y esta obra tiene ambas cosas. La verdad es que estoy fascinada porque también la obra nos obligó a leer cosas, a indagar sobre esta época. Además me gusta bailar, cantar y esto también se pudo desarrollar acá. Son un montón de cuestiones que están muy buenas y que también son desafíos y me permitieron también seguir formando mi camino de actuación. Estoy muy agradecida también con el equipo de trabajo. Creo que los directores lograron armar un proyecto en el que las personas seleccionadas hacen que sea un devenir feliz. Me siento muy agradecida y ojalá que muchas personas puedan, puedan venir a ver la obra porque es una cosa hermosa lo que sucede en el escenario”.