Sabrina Destafanis y Walter Ratto volvieron a Areco tras cinco meses de gira por Europa. Se presentaron en distintas ciudades no solo con El Revire Dúo sino también acompañando a otros músicos del tangos y hasta presentando un espectáculo que combina música en vivo, poesía y elementos teatrales.
”Fue una de las mejores giras que hicimos, creo que producto de ir sembrando los contactos, los amigos y toda una red”, evaluó Ratto. “Fue la gira en la que más ciudades visitamos y más conciertos hicimos”.
En esta cuarta gira europea, El Revire compartió algunos escenarios con el bandoneonista Hugo Satorre y con La Luli en el espectáculo “Santas y santos poetas del tango”.
“Además de abrirnos a otras ciudades y a otros públicos, girar con Hugo y Luli fue enriquecedor para nosotros porque fueron propuestas muy diferentes. Con Hugo era tango más de orquesta, para bailar en milongas y después con Luli era un repertorio de teatro y poesía, que fue algo también muy distinto y que a la gente le gustó mucho. Nos sorprendió porque era poesía en español en Alemania, en Francia. Teníamos una pantalla con la traducción que Sabri iba pasando con pedal mientras tocada, y la gente se emocionada. Eso nos llamó la atención, que gente también disfrutó de la parte teatral y poética, aunque sea en otro idioma”, contó Walter.
Esta vez no se sumaron tantos países, pero sí muchas ciudades. “No fueron tantos países pero sí muchas más ciudades”, detalló Destafanis. “Francia, Alemania y Suiza son como el núcleo duro y esta vez fuimos a Dinamarca, a Bélgica y al norte de Italia también. Fuimos a ciudades y regiones nuevas y eso nos dejó grandes aprendizajes, no solo desde lo técnico siendo por momentos tres o cuatro, sino también desde lo humano. El aprendizaje mayor creo que es logístico y de toma de decisiones: cómo definir qué es lo más conveniente, de qué manera viajar, a qué hora salir, a qué hora llegar, cómo probar la técnica, y hasta en qué momento comer y dónde dormir. Eso no solo sirve para una gira, sino que después le sirve a uno para desenvolverse en la vida cotidiana”.
Durante toda la gira, los músicos también son gestores de sus espectáculos y si bien esta cuarta gira los encontró con mucha más experiencia y conexiones, también los obligó a dedicarle mucho tiempo a eso. “Muchas veces nos quedamos con una sensación interna de que nos gustaría tener más tiempo para lo musical, porque todo esto de logística y toma de decisiones requiere mucho tiempo y energía que uno se lo saca a la música”, evaluó Sabrina. “El balance termina siendo bueno, pero uno como músico a lo que más tiempo quiere ponerle es a la música. Hoy en día, por los tiempos que vivimos, los músicos tienen que ser también gestores”.
Finalmente, Ratto reflexionó que “creo que hoy el músico no puede estar mucho quieto porque las cosas tienen una velocidad impresionante. Necesitás estar trabajando todo el tiempo ya sea en un disco nuevo, en nuevo repertorio. Quizás las giras fueron un poco largas y las próximas nos gustaría que sean más puntuales, dos, tres meses como mucho, porque es muy desgastante estar cinco meses allá sin un lugar fijo, sin una casa. Queremos ir más tranquilos y de manera más eficiente”.
Ahora, los músicos esperan descansar, terminar de grabar el disco que empezaron antes de irse y planificar sus próximas giras, tanto en Argentina como en Europa.
“Estar cinco meses girando no es para cualquiera. Hay gente que lo hace y le gusta, pero desgasta mucho a nivel físico y mental y también sucede que lo que uno empieza a armar acá en la Argentina se desarma”, reflexionó Sabrina. “Entonces, también después de esta experiencia decidimos un poco frenar y poner en la balanza qué queremos hacer, qué queremos construir acá y qué queremos hacer allá y en base a eso tomar una decisión un poco más cuidada, más pensada. Tampoco se trata de girar por girar”.