El 24 de marzo cerró con teatro comprometido con la memoria, la verdad y la justicia. El grupo La Zalzera presentó anoche “De cáscaras y colibríes” en el Salón Guerrico, una puesta centrada en la fecha y con un fuerte comentario social.
Con las actuaciones de Silvio Menconi, Ana María Smidhalter, Natalia Menconi y Mirta Molinari, la obra fue una nueva propuesta de La Zalzera de pensar la historia y la violencia de la última dictadura y también los problemas y desigualdades que siguen hasta nuestros días.
Con un fuerte despliegue corporal, los actores (en especial los dos Menconi) fueron recorriendo el Salón Guerrico. Abajo del escenario y casi en total oscuridad, búsquedas desesperadas, intercambios duros sobre posibles desalojos, las dificultades para llegar a fin de mes y la violencia reinante.
En el escenario, Smidhalter como una madre en plena búsqueda de su hija desaparecida, y un atril donde los distintos personajes fueron leyendo textos de diversos autores, entre ellos el local Marcos Falivene y clásicos como Calderón de la Barca.
Casi al final se sumó Mabel Fernández con la interpretación de un poema de su autoría que había compartido la noche anterior en el Contragolpe Cultural en el Galpón Chamico. Se trata de una pieza que contó escribió casi a modo de catarsis después de que en su trabajo como docente le pidieran que no hablara de la dictadura. La Zalzera la invitó a sumarse a la obra y así el cierre de la puesta fue justamente su aporte.
En “De cáscaras y colibríes”, La Zalzera buscó un año más usar el teatro como herramienta para la memoria, la verdad y la justicia. Esta vez tuvo una potencia aún mayor con el 50 aniversario del golpe de Estado y convocó a un Salón Guerrico completo para dejarse conmover y recordar.