La calle Aubaín, especialmente en entre Moreno y Durán, es otra de las calles destruidas en el pueblo y que no tienen ningún tipo de mantenimiento. La cuadra está marcada por profundos pozos que en algunos casos toman casi la mitad de la calzada y obligan a los transeúntes a desviarse.
La esquina que conecta con Durán tiene también importantes problemas. A los baches se suma el agua acumulada, que forma un círculo vicioso: mientras más profundos son los baches, más agua se acumula y más se erosiona el material de la calle.
La falta de mantenimiento en las calles es generalizada. Pozos que no se arreglan o que se tapa de manera muy precaria y vuelven a abrirse en poco tiempo. Si bien el municipio ha hecho algunas intervenciones, llegaron tarde y de manera limitada, por lo que circular por Areco sigue siendo complicado en todos los barrios.