El kinesiólogo de la Selección llegó está noche de vuelta a Areco después del Mundial y varios vecinos lo esperaron en el ingreso por bulevar Alvear para felicitarlo y agradecerle.
Además, los trabajadores de mantenimiento de la Plaza Arellano le entregaron la bandera que hicieron en su homenaje.
«Fue un Mundial muy duro, con muchos viajes, mucho calor, pero trabajamos para que el equipo estuviera la mejor posible y llegamos a la final», destacó el profesional arquero.