Volvió el teatro al Galpón Chamico: anoche hubo función del unipersonal «Hasta que se olviden de mi nombre».
Protagonizada por Diego Solari, la puesta llegó desde Capital de la mano de la compañía Crisálida para una única función en Areco.
¿Qué pasa cuando los intereses económicos quieren avanzar sobre la cultura? ¿Qué rol puede cumplir un trabajador, entre estar alienado, defender aquello en lo que cree y lidiar con sus propios sueños y deseos? Esas son algunas de las preguntas que se hace la obra.
En la puesta, Jacinto (Solari) es un trabajador de una biblioteca municipal que está de a poco siendo desmantelada para dar lugar a otros negocios. En el medio, el busca mantener viva la memoria de 100 años de historia y reflexionar sobre su propia vida, los compañeros que fueron perdiendo el empleo en su camino y sus amores imposibles.
Escrita por Marcelo Vallejos y dirigida por Gustavo Sternischia, la obra pone en el centro la importancia de la cultura con toques de humor y un muy buen trabajo de su intérprete, que sabe llevar a Jacinto de momentos introspectivos hasta otros casi delirantes.
Una excelente puesta, en un espacio cultural autogestivo que permite acceder a la cultura con propuestas todo el año.