En Areco hay un gimnasio único en la zona: Vikingas está pensando exclusivamente para mujeres y su creadora Daiana García, charló con Días de Areco sobre la propuesta.
”La idea de un gimnasio para mujeres surge porque yo daba clases de funcional para mujeres primero en mi casa en Villa Lía”, cuenta. «Ahí compré unas máquinas, daba clases en el patio y empecé a dar un poco de musculación. Después trasladé a esas chicas hacia Areco, a un gimnasio donde me dieron la oportunidad de trabajar y la verdad que me fue muy bien, tenía muchas alumnas, ya que en Areco casi que no había una mujer en gimnasio que se ocupe de la mujer y que haya estudiado cómo es todo el cuerpo de la mujer. Me aboqué más a ellas, por mí misma y también por todas. Gracias a mi pareja que me apoyó, con mucho esfuerzo y muchísimo trabajo, pudimos comprar este edificio y armar nuestro propio lugar para todas las mujeres de San Antonio de Areco”.
Ese lugar es Vikingas, que funciona en Alem 692 de lunes a sábado y recibe a mujeres de todas las edades, desde los 13 años hasta adultas mayores de demás de 80.
“Podés hacer spinning, cardio en la cinta, musculación en máquinas, funcional. Tenemos una sala de musculación y también un patio equipado con máquinas, además de baño con duchas y mi consultorio de nutrición, porque no solo soy instructora de musculación, sino que también soy nutricionista deportiva”, explica Daiana. “Además contamos con algo que no hay en la zona, que es la cabina solar que no solo da un bronceado lindo y parejo todo el año sino que también tiene colágeno. ¿Eso qué implica? Que tiene unos tubos que son muchísimo más caros y que no permiten que se te arrugue la piel y, más importante aún, aportan vitamina D, que por ahí está un poco carente en esta época del año”.
Para Daiana, lo central es que las chicas que vienen su gimnasio se sientan cómodas: “Me encanta trabajar con mujeres porque el gimnasio se convierte en un lugar no solo de entrenar el cuerpo y nos vamos, sino que formás un vínculo con cada una”, asegura. “Me gusta mucho que venga la abuela que te pregunta cómo estás y te cuenta cómo estuvo su día, o el papá que confiado deja a su nena en la puerta porque sabe que acá va a estar muy cuidada. Nuestro objetivo es que se sientan cómodas en una sociedad que hoy en día es dura, difícil, que es muy de hablar del cuerpo. Acá no, acá somos todas iguales, como debe ser en cualquier lado. Este es un espacio único en la zona, solo para mujeres, y muchas me cuentan que si no fuera por este proyecto, jamás se hubieran imaginado a ir a hacer gimnasia, como dicen ellas, de shortcito o de musculosa, porque quizás les da vergüenza alguna parte de su cuerpo. Acá somos todas iguales, charlamos, nos reímos, compartimos el mate. Es un lugar para nosotras”.
Sobre el nombre del espacio, cuenta que “estábamos entrenando con una amiga y como yo soy de campo, criada en el campo con mis abuelos, decíamos que nosotras somos brutas y que entrenábamos modo vikinga, modo fuerte, guerrera. Y ahí nos miramos y dijimos: “Tenemos el nombre para el gimnasio”. Después me puse a estudiar, a ver qué era una vikinga y era una mujer guerrera que llevaba adelante su hogar, que ayudaba a su marido, que hacía huerta, cuidaba animales. Me vi reflejada porque fui a escuela agraria, hacía huerta y todo, así que creo que me identifica muchísimo una vikinga que siempre lucha en la vida”.
Finalmente, Daiana explica que “siempre me gustó la educación física, me iba muy bien, jugaba al vóley y hacía otros deportes, estaba siempre en movimiento. Mis pasiones son el deporte y la música y empecé mirando videos. Después tuve un compañero de vida que también estaba metido en fitness, así que ahí me metí un poquito más yo, me empecé a formar, a estudiar, a hacer pequeñas capacitaciones hasta que pude tener mi matrícula como corresponde. Después mis alumnas me decían que tenía que trabajar para las mujeres y me fueron convenciendo. Yo también fui alumna y quizás hubiera querido tener en mis primeros pasos alguien que me acompañe y me entienda. Así que por amor a ellas es que lo di y doy todo. Creo que nadie ha invertido tanto en las mujeres como hicimos nosotras acá. Y aposté todo sin dudarlo porque creo que las mujeres nos lo merecemos”.
Vikingas funciona de lunes a viernes desde las 8:00 hasta las 22:00 hs y los sábados de 9:00 a 13:00 hs. Está destinado a mujeres desde los 13 años y pueden aprovechar distintas rutinas, entre ellas algunas especialmente adaptadas para adultas mayores, embarazadas y adolescentes, además de propuestas personalizadas.