Unión por Areco presentó un pedido de sesión extraordinaria para repudiar la brutal represión en la marcha de jubilados el último miércoles en Capital.
María Marta Barrera, concejal de ese espacio, apuntó que “se están viviendo momentos de violencia institucional dirigida fundamentalmente desde la máxima autoridad que es nuestro presidente y desde ahí para abajo pareciera que no hay límites, fundamentalmente entre sus funcionarios y más precisamente quienes conducen las fuerzas de seguridad, que todo indica que tienen una bajada de línea de ir por todo, sin mirar si es un jubilado o un estudiante el que está adelante. Así pasó esta semana cuando detuvieron a dos adolescentes que salían de la escuela y que no estaban en la manifestación, por ejemplo”.
¿Qué motiva este pedido de sesión extraordinaria?
“Tenemos el deber como dirigentes políticos de manifestarnos y de pedir el acompañamiento de todas las fuerzas políticas para que esto mínimamente se haga oír y dejar en claro que estamos en desacuerdo, que no podemos avalar en democracia este tipo de vinculación entre las autoridades que gobiernan y la población. La verdad que es algo que solamente se ha visto en los periodos más oscuros de la historia, como son las dictaduras y no se entiende tanta saña por manifestar, por peticionar”.
¿Qué piden exactamente en el Concejo?
“Pedimos una sesión extraordinaria para que en conjunto los 14 concejales repudiemos los hechos de violencia que ocurrieron este miércoles y fundamentalmente para alzar la voz, para que no vuelva a ocurrir, para que cada uno de nosotros podamos manifestar pacíficamente y peticionar lo que creemos que necesitamos como sociedad. Desde la autocrítica creo que estamos todos demasiado quietos, como anestesiados dejando que las cosas pasen y cuando hay ciudadanos que entienden que la de los jubilados es una causa noble y que están muy solos desde la política y desde todos aquellos que tienen que tomar decisiones sobre su presente. Entonces me parece que cuando hay otros argentinos que quieren acompañar y que hacen carne esa causa, la estrategia del gobierno nacional es mostrar que el otro es violento sin ningún tipo de argumentos”.
¿Ven una estrategia del gobierno de Javier Milei detrás de esta represión y del intento de culpar a quienes se manifestaban?
“Veo que es una estrategia del gobierno hacernos sentir que estamos buscando la desestabilización del gobierno y generar un clima de época que se asemeje al 2001 para operar sobre la memoria colectiva. Y de ese modo, me parece, ejercer el poder con aún menos límites. Me parece también que el gobierno nacional utiliza como estrategia todo este clima de época de violencia no solo para instalar en la memoria colectiva el 2001 y el intento de desestabilización, sino también que aprovecha el momento para desviar el foco de la discusión y que se hable de la violencia que ellos intentan atribuirle a un otro, a aquel que manifiesta, y que no se hable de la estafa que ejerció el presidente con las criptomonedas que es muy grave para Argentina en escenario mundial y fundamentalmente, para el pueblo argentino que confió en un Presidente cuyo principal postulado era supuestamente combatir la casta desde un lugar de un discurso antipolítico y evidentemente demuestra que es el líder de las prácticas políticas más oscuras”.
¿Cómo creen que influye este clima de violencia a nivel local, sobre todo teniendo en cuenta que hace poco el Intendente Ratto tuvo nuevos aprietes contra trabajadores municipales y delegados de ATE?
“Yo creo que Francisco Ratto, que se alinea con Javier Milei, está llevando adelante la misma estrategia. Fijate cómo desconoce el rol democrático del Concejo Deliberante, cómo intentan desconocer el rol democrático de los sindicatos y cuando el gobierno municipal no logra neutralizar el rol gremial desde un lugar institucional, recurre a la fuerza y a la violencia policial, como pasó hace poco con los trabajadores y los delegados sindicales de ATE. Entonces creo que es una línea de gobierno, es una ideología política, gobernar desde la violencia institucional, porque también creo que eso genera miedo, pánico y paraliza a todo aquel que quiere tener una voz disidente y es lo peor que nos puede pasar en democracia. Si me preguntás a mí, lo vivo en lo personal como un intento de correr a la democracia de su eje. Me parece que ese desconoce el rol fundamental que tiene la democracia dentro de una sociedad y viene desde el Presidente y sigue con todos aquellos que se alinean, como es el caso del Intendente Ratto».