Este 16 de mayo se cumple un año desde el inicio de la emergencia por la inundación de 2025. En una jornada de lluvias récord, cayeron más de 400mm en poco más de un día y el río rozó los 6 metros de altura.
Ese viernes 16 amaneció con mal tiempo pero con el río bajo. Durante la noche habían caído menos de 20 mm de lluvia y el cauce estaba en 0,40mts. El río parecía apenas un charco debajo del Puente Viejo, pero eso estaba a punto de cambiar drásticamente.
El mediodía, una fuerte tormenta descargó unos 70mm en menos de dos horas y el panorama se empezó a complicar. Con tanta lluvia en tan poco tiempo, se anegaron calles en todo el pueblo y la canalización de Cuenca Este llegó a su máxima capacidad, por lo que empezó a acumularse agua en las calles de esa zona. Era solo el inicio de la emergencia.
Hasta las 15 hs se acumulaban 100 mm de lluvia y el río estaba en 2,2 mts, llegando a nivel cajón. El Servicio Meteorológico ponía a Areco en alerta naranja, con pronóstico de entre 90 y 150 mm. Se quedaría muy corto.
Para las 18 hs, el Municipio ya habría anunciado la evacuación preventiva de los barrios más cercanos al río y para las 23 hs, el acumulado de lluvia llegaría a casi 265mm con el río en 4,6mts de altura, el hospital rodeado de agua y muchos vecinos evacuándose.
Esa noche casi nadie durmió en Areco. La tormenta no cesó y para la mañana del sábado 17 el acumulado rozaba los 400 mm. El río llegaba ya casi a su pico: estaba en 5,8mts, 30 centímetros por arriba del récord de la inundación de 2024.
Durante el resto de la jornada se acumularían algunos milímetros más de lluvia y el río llegaría a 5,9 mts de altura para después empezar muy lentamente a bajar. En el medio, el drama de los vecinos afectados, barrios enteros aislados y la solidaridad de todo el pueblo para salir adelante.
En el medio de la emergencia se juntaron miles de donaciones, bomberos, personal militar y voluntarios trabajaron casi sin descanso, y hasta hubo 50 rescates de mascotas a cargo de Corazones Vagabundos.
Con el paso de los días, el agua empezó lentamente a bajar y se vieron los efectos directos de una nueva inundación. Los clubes de la ribera (Huracán, San Patricio, River y de Pescadores) sufrieron importantes daños y varios organizaron luego jornadas solidarias de limpieza y hasta una fiesta para recaudar fondos.
Un año después, algunos de los vecinos afectados siguen esperando cobrar los subsidios prometidos por Nación y está nuevamente abierto el debate por las obras, los protocolos y la necesidad de actualizar el Plan de Manejo Hídrico.