Por momentos bajo la lluvia, Areco conmemoró a su santo patrono con la clásica procesión en honor a San Antonio de Padua. En su día, imagen del santo salió de parroquia y recorrió las calles del pueblo acompañado no solo por autoridades religiosas y municipales, sino también por vecinos y turistas.
Como cada año, la procesión arrancó en la Parroquia San Antonio de Padua y la unió con San Patricio. Primero dio la vuelta a la Plaza Arellano, donde durante el día hubo feria de artesanos y productores y música en vivo, y luego se detuvo en la esquina de Lavalle y Alsina.
El siguiente punto fue la esquina del Hospital Zerboni para pedir especialmente por quienes están sufriendo algún problema de salud y la caravana, con la imagen del santo llevada por una camioneta de los Bomberos Voluntarios, siguió hasta el Hogar San José.
Allí esperaban algunos de los adultos mayores que viven en el lugar y sus familias, que participaron también sin salir a la calle. Después, una pasada por el cuartel de Bomberos y finalmente la llegada a San Patricio, uniendo así ambas parroquias de nuestro pueblo.
Antes de emprender el regreso, también participó el Hogar Morgan con algunas de sus religiosas y su personal, justo en la esquina de Vieytes y Arellano.
Durante todo el trayecto, los feligreses resistieron ante el frío y la lluvia por momentos bastante intensa para celebrar un año más al patrono de nuestro pueblo.