“Todavía a veces no caigo de lo que se generó”, dice la docente Brenda Smarke, que impulsó con sus alumnos una propuesta de retratos de personas importantes para los nenes y su comunidad, incluyendo a Veteranos de Malvinas, enfermeras, bomberos y maestras. La semana pasada llegó ese proyecto a San Salvador de Jujuy, a la instancia nacional de la Feria de Ciencias, y recibió un destaque representando no solo a Areco sino también a la provincia de Buenos aires.
”Me acompañaron algunas familias y nenes y pudimos compartir un paseo antes del inicio de la feria”, explica la maestra. “El martes ya armamos el stand y tuvimos la primera visita de las evaluadoras, además del acto de apertura más protocolar. Algo más que teníamos que hacer era dar una clase como parte de un programa que se llama Jardines en Acción y que se está implementando recién este año en Feria de Ciencias. Consiste en poder ejercer una parte de tu proyecto a niños de jardín de esa comunidad. Entonces, se arman aulas preparadas para dar una clase con un grupo específico de niños. Yo fui la primera en hacerlo: me tuve que presentar, contextualizar de dónde venía y después di una clase de una de las técnicas de retrato, que era el dibujo con carbonilla. Retrataron a una persona importante para ellos y después se llevaban el dibujo enmarcado y lo iban a exponer en su sala”.
Después, sí, la exposición en el stand de la feria. “Ahí es donde me encontré con las valoradoras que vinieron a escuchar mi exposición y defensa del proyecto. Una era de Tucumán y otra de CABA y se emocionaron un montón, les llegó mucho el proyecto, fue una devolución muy linda”, relata Smarke. “En el medio teníamos ganas de ver otros stands, conocer otros proyectos de distintas provincias, pero no nos quedaba mucho tiempo porque tu stand está siempre abierto para que alguien venga y te pregunte. En algunos momentos nos escapábamos a ver los otros stands y ahí pudimos conocer proyectos de Tierra del Fuego, por ejemplo, que trabajaban el arte y lo mezclaban con la matemática y los pueblos originarios de su región, u otro proyecto de Corrientes que mostraba cómo pintaban los atardeceres típicos de su zona”.
Después de varios días de feria, el viernes se anunciaron los ganadores. “Hay destaques jurisdiccionales que cada provincia va entregando en los stands. En esos no había recibido nada así que pensé que ya estaba”, recuerda Brenda. “Pero además de las distinciones jurisdiccionales que dan los coordinadores de cada provincia están los destaques generales del jurado, que es donde ganamos. Había distintas categorías y quedamos finalistas en tres y nos destacaron en una. En el momento en que nos nombraron me cayó toda la emoción, porque veía a los nenes que me acompañaban y podían vivirlo también. Sabía que había muchas personas que estaban mirando por streaming y me estaban mandando mensajes, así que sentía a compañía también de la gente acá. Fue muy emotivo y ahí es donde también quizás tomás dimensión de lo que generó el proyecto, porque no caía, todavía a veces no caigo de lo que se generó. Cómo una idea que pensaste en febrero se fue enriqueciendo, hubo niños que respondieron y gente que participó. Es muy emocionante”.
Más allá de la distinción en la feria, la docente pone el foco en el acompañamiento de las familias. “Fue hermoso su apoyo, no solo con querer regalarme los vuelos para que viajara más cómoda con el sacrificio que implicó para ellos eso, porque a nadie le sobra, sino que también dos familias decidieron acompañarme y vivir la experiencia conmigo y sus nenes. Quisieron vivir la experiencia de que sus hijos estén en la Feria de Ciencias, pero a la vez también pasearon. Los nenes no iban a la feria como expositores, pero sí vinieron e incluso las evaluadoras les preguntaron dos cositas y se sintieron importantes. Además salimos a tomar un helado, a conocer, todo con la seño. Las familias dejaron todo y se adaptaron a mis horarios. La verdad es que fue una experiencia hermosa”.
Y continúa: “la última noche salimos con los nenes y las familias a tomar un helado, caminar las callecitas y sacarnos algunas fotos. Fue nuestro festejo ahí y al día siguiente cuando volví me estaban esperando todos adentro de mi casa: mi familia, algunas amigas, alumnos, incluso ex alumnos. Me tiraron espuma, serpentina, me dieron flores. Fue muy emocionante. Y el lunes cuando llegué al jardín estaban todos los nenes, mis compañeras, hasta la inspectora que vino para recibirme. Fue una bienvenida muy cálida y ahora lo que queda es entregar las medallas que nos dieron a los nenes. Queremos armar un acto para que reciban ese premio, que es también de ellos y de todo su trabajo. También nos gustaría volver a exponer esta galería de retratos para que la comunidad pueda verla”.