El festival 7F reunió ayer tres géneros en una sola noche con los show de Alma Chango, La Biga Alada y La Furia. Con gran acompañamiento de público, la propuesta arrancó con el folclore, siguió con el rock y cerró con la cumbia, todo a cargo de destacados músicos arequeros.
Alma Chango abrió el encuentro con su cuidada selección de danzas tradicionales. Gatos, chacareras y escondidos con tinte propio, composiciones originales que ya son un sello distintivo de la agrupación, hicieron salir a la pista a bailarines de todas las edades. En medio de un muy buen momento profesional, con agenda cargada y distinciones regulares, Alma Chango mostró lo mejor del folclore joven arequero.
Después, el plato fuerte: la despedida de La Biga Alada. La banda liderada por Chapu Morales está cerrando un ciclo y este fue el primer show de dos que tienen planificados para este año, para decirle adiós a un proyecto de más de una década.
La Biga no se guardó nada. Hizo una selección de temas de sus dos discos que ya se han convertido en símbolos del rock local y hasta invitó músicos amigos como Juani Postararo para el tramo final bien heavy de “Reggae Utópico”, además de animarse a una especie de performance en la que Rolo Alesci hizo las veces de encantador de serpientes para despertar al Chapu.
En el climax del show, con el público subiendo la energía, Chapu terminó cantando llevado en andas por sus seguidores. Una postal rockera que marcó la mística de la banda.
Después de la sentida despedida de La Biga, llegó el turno de la cumbia con los siempre eficaces músicos de La Furia. Una vez más, la agrupación hizo sus versiones de clásicos del género de toda Latinoamérica, para cerrar una noche que demostró no solo que Areco tiene artistas enormemente talentosos, sino que hay espacio para todas sus expresiones.