A primera hora del domingo, San Patricio goleó 6 a 1 a Villa Manchi en un partido correspondiente a la tercera fecha y con 9 puntos lidera, junto a Huracán, la tabla de posiciones del Torneo Clausura 2022.

Fue un cotejo muy raro, atípico, porque San Patricio lo sentenció en apenas 15 minutos de juego, casi sin proponérselo y haciendo gala de una gran efectividad, al menos en ese tramo inicial.

A los 2’ Oscar Zapata batió de manera involuntaria su propio arco. A los 8’, tras gran maniobra personal, Manuel Blanco estableció el 2 a 0.  A los 10’, Matías Pigretti anotó el tercero con un zurdazo alto y a los 15’ Nicanor Basavilbaso fue el autor del cuarto gol con un estupendo tiro libre.  ¡4 a 0 en apenas un cuarto de hora! No hay muchos antecedentes de algo así, al menos en los últimos tiempos.

Tras el descuento de Agustín Zalazar (23m), el vigoroso Martín Gignat convirtió el quinto (iban 25’) y a los 31’ el cuadro de San Andrés de Giles se quedó con un hombre menos por la expulsión del temperamental Franco Vivas. A esa altura, cuando todavía quedaba por jugar una hora, ya no había más nada para ver que la conquista de Segundo Ovando, que le sirve para engrosar su cuenta personal en la lista de goleadores, y la cantidad increíble de situaciones muy netas que el conjunto verde amarillo desperdició, una tras otra, frente al indefenso Gonzalo Rubio. De haber estado más preciso en la definición, San Patricio pudo haber elevado el tanteador a cifras astronómicas.

Luego de esta apretada síntesis podemos agregar algunos conceptos: el conjunto que dirige Germán Mangieri estableció una enorme superioridad futbolística, tanto individual como colectiva, física y anímica sobre un adversario que se desmoronó en un puñado de minutos.

Juan Bolea, a quien el nuevo entrenador le devolvió la titularidad, le respondió a esa renovada confianza jugando suelto, con claridad para convertirse en el armador de cada maniobra ofensiva.  Pigretti lo acompañó muy bien, primero por derecha y luego como volante central, cuando ocupó el lugar que dejó vacante la salida del reaparecido Rodrigo Gómez, que jugó de 5 neto durante el primer tiempo.  Blanco jamás se quedó quieto y exhibió su gambeta veloz por toda la cancha.  Emanuel López y Agustín De Rosa no pararon de subir por sus laterales. Gignat derrochó energías por izquierda y Ovando cumplió con su cuota de gol. Más tarde ingresaron Juan Pablo Maggio, Santiago Pazzaglia, Lorenzo Vidal, Joaquín Bolea y Brian Wilson para sumar minutos y ganar ritmo de competencia para cuando les toqué entrar en la formación inicial. Eso y la confirmación de que el cambio de técnico no modificó el estilo ni la manera de sentir el fútbol del actual campeón.

San Patricio: Brian Rivello (6); Emanuel López (8), Nicanor Basavilbaso (6) (más tarde Juan Pablo Maggio 6), Cesar Núñez (6) (después Santiago Pazzaglia) y Agustín De Rosa (7); Matías Pigretti (7),Rodrigo Gómez (5) (sustituido por Lorenzo Vidal 6), Martín Gignat (8) (luego Joaquín Bolea) y Juan Bolea (8); Manuel Blanco (8) y Segundo Ovando (6) (reemplazado por Brian Wilson). DT: Germán Mangieri

Villa Manchi: Gonzalo Rubio (6); Gonzalo Figueroa (5) (reemplazado por Demian López 5), Daniel Busca (5) y Lautaro Miranda (5); Oscar Zapata (6), Franco Ladebesse (5) (sustituido por Alexis Roldán), Franco Vivas (5), Juan Pablo Falivene (5) (después Joaquín Aliendro) y Fabián Podestá (5); Juan Arévalo (5) (luego Franco Miño) y Agustín Zalazar (7). DT: Daniel Maguicha.

Goles: 2’ Zapata en contra (SP), 8’ Blanco (SP), 10’ Pigretti (SP), 15’ Basavilbaso (SP), 23’ Zalazar (VM), 25’ Ginat (SP) y 66’ Ovando (SP).

Juez: Juan Bruno.

Expulsado: 31’ Vivas (VM).

Público: 130 personas.

La figura: Juan Bolea (8) de San Patricio.

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