Ayer, Huracán le ganó 1 a 0 a River Plate un partido correspondiente a la tercera fecha del Torneo Clausura 2022 y con 9 puntos se mantiene como puntero de la tabla de posiciones junto a San Patricio.

El equipo que dirige Juan Rivero aprobó satisfactoriamente un examen de carácter ante un rival durísimo y que, sobre todo en el segundo tiempo, lo exigió al máximo.

El gol tempranero de Tomas Risso, a los 2 minutos de la etapa inicial, condicionó el desarrollo del resto del encuentro. Huracán jugó mejor hasta los 20’ de ese primer tiempo porque se mostró más compacto, más armado colectivamente, porque hizo circula le pelota con bastante fluidez y porque fue muy rápido para salir de contragolpe. Por esa vía Diego Arce y Facundo Filipelli exigieron dos buenas intervenciones del debutante arquero Lautaro Dávila.

En ese tramo del cotejo, el Globito mostró una defensa muy firme, bien plantada, con zagueros de mucha altura, difíciles de superar por arriba, que además contaron con el auxilio permanente del capitán Nicolás De Felice y con el retroceso por la banda izquierda de Silverio Antinone, que hizo un gran desgate de energías, para fortalecer el bloque defensivo. Lucas Petit trató bien el balón, lo hizo correr de un lado a otra para juntarse con Filipelli por derecha, con Risso que arrancaba por el otro costado y con los piques de Arce, que se movió por todo el frente de ataque. Cada aparición de Risso era profunda y peligrosa.

Después apareció en escena River Plate. Al principio fue con un dominio territorial que no llegó a comprometer seriamente a Juan Cicarella porque el toque claro de Julián Casas en el comienzo de la jugada solo encontró eco en la habilidad de Juan Canaveri, que jugó como lateral volante por derecha y en la polenta de Hugo Muzzi que esta vez formó la dupla ofensiva con Santiago Cicarelli.  Los centros, generalmente bien ejecutados por Nehuen Guzmán, buscando el cabezazo de Máximo Griego, de Alvaro Bovetti y de Mateo Antonijevic no dieron resultado ante la fortaleza aérea de los defensores de Huracán, que siempre sacó rápidos contraataques que le permitieron fabricar las opciones más peligrosas.

En el complemento, José Gasparro realizó dos cambios que revitalizaron a los de la Plaza Belgrano.  Gabriel Fantilli, un Sub 17 que se desempeña mejor entre los grandes que cuando juega con los de su edad, y Joaquín Yacoy, que reemplazaron a Guzmán y Griego, le dieron más pujanza y vigor a la zona central. Yacoy se acercó a Canaveri, que pasó de 8 clásico, y entre los dos le dieron continuidad a la primera puntada de Casas. Fantilli le agregó potencia a la salida por la derecha y este avance de River Plate desnudó algunas vacilaciones en la retaguardia del elenco de la Plaza Gómez que cada vez se apretó más cerca del área que da espaldas al frigorífico.

A los 13 minutos, cuando el cotejo había alcanzado un alto grado de vibración, se vivió un momento dramático. Antonijevic y Risso chocaron en el aire cuando fueron a disputar una pelota dividida frente a la centenaria tribuna de cemento repleta de público. El impacto fue fuerte pero fortuito, un accidente del fútbol. Los dos estuvieron en el suelo un largo rato. Al delantero de Huracán los trasladaron en ambulación al hospital Emilio Zerboni. El defensor de River Plate se retiró por sus propios medios. Ambos están bien, según lo que certificaron los médicos. Fue apenas un susto conmovedor.

Luego del parate, River Plate se lanzó a una ofensiva furiosa. El fornido Thomas Cufré se sumó al batallón de delanteros. Muzzi, de interesante actuación, exigió la atención constante de Mateo Monserrat, Matías Rios, Joaquín Sills e Ismael Gaona, que lucharon como leones para mantener la ventaja. Bovetti se estableció prácticamente en el círculo central. Lucas Inzaurralde, un jugador de gran jerarquía, trepó por la izquierda y disparó zurdazos envenenados contra el área de Cicarella que respondió con solvencia ante varias acciones peligrosas casi en la boca de su arco. 

Pedro Basombrio, que reemplazó a Petit, les dio un respiro a sus compañeros cada vez que el balón llegó a su pie derecho y Luciano Gómez (sustituyó a Risso) aprovechó los espacios que quedaban libres para hacer valer su conocida fortaleza física. En una corrida solitaria, el rubio atacante estrelló un remate en el palo derecho de Dávila. 

En los últimos minutos (se jugó hasta los 65), la contienda se volvió emocionante. En el tramo final, Luciano Conti aportó la luz de su gambeta al coraje persistente de River Plate que vendió cara su derrota. Huracán aguantó a pie firme, con coraje, cada envestida para quedarse con una victoria valiosísima que fundamenta sus legítimas aspiraciones de ser uno de los principales animadores de este segundo semestre y por qué no, de repetir la histórica hazaña del 15 de agosto de 2021.

Huracán: Juan Cicarella (7); Mateo Monserrat (6), Matías Rios (7) (reemplazado por Marcos Jové), Joaquín Sills (7) e Ismael Gaona (7); Facundo Filipelli (7), Nicolás De Felice (6), Lucas Petit (6) (más tarde Pedro Basombrio 6) y Silverio Antinone (7); Tomás Risso (8) (sustituido por Luciano Gómez 7) y Diego Arce (6) (luego Lautaro Contreras). DT: Juan Rivero.

River Plate: Lautaro Dávila (7); Juan Canaveri (7), Mateo Antonijevic (6) (reemplazado por Guido Gómez 6), Alvaro Bovetti (6), Lucas Inzaurralde (7) e Ignacio Punte (5) (luego Thomas Cufré 5); Nehuén Guzmán (5) (después Gabriel Fantilli 7), Julián Casas (7) (sustituido por Luciano Conti) y Máximo Griego (5) (más tarde Joaquín Yacoy 6); Hugo Muzzi (7) y Santiago Cicarelli (5). DT: José Gasparro

Gol: 2’ Risso (H).

Juez: Joaquín Gil (Liga sampedrina).

Público: 350 personas.

La Figura: Tomás Risso (8) de Huracán.

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