El viernes 22 de noviembre de 2002 se inauguraron las obras de restauración y de puesta en valor del Puente Viejo, un trabajo que fue gestionado por el Comodoro Juan José Güiraldes y que llevaron adelante profesionales de la empresa Techint.

Esa calurosa noche de hace exactamente 20 años atrás, más de 3000 vecinos asistieron a una ceremonia en la que pronunciaron sus discursos el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá; el ingeniero Eduardo Baglietto, presidente de Techint, el mencionado Güiraldes y el Intendente Eduardo Jordán, que tres meses antes había reemplazado en el cargo al renunciante José Cames. En el cierre de la velada, Cuty y Roberto Carabajal ofrecieron un excelente show musical.

Sobrino de Ricardo e hijo de José Antonio (Don Pepe), el Comodoro Güiraldes fue durante muchos años una figura con fuerte predicamento en el escenario público y político de San Antonio de Areco, principalmente con lo relacionado a la cultura tradicionalista y al fomento de la industria del turismo.

Repasemos algunos puntos salientes de la historia del último tramo del siglo XX para fundamentar esta opinión.

En 1970 Juan José Güiraldes dirigió la organización de la Fiesta grande de la Tradición que contó con la presencia del por entonces Presidente de la Nación, General Roberto Levingston. Esa edición de la fiesta fue multitudinaria y marcó el primer paso de un esquema de la celebración  que se fue consolidando con el correr del tiempo y quedó certificado en un decreto municipal firmado por el Intendente Ángel Bernardo Alonso.

Al año siguiente el Comodoro alentó la creación de la Asociación de Artesanos Arequeros y la realización de la primera exposición de artesanías que se sumó a la imposición de los Lugares Significativos y al encuentro de la canción, la música y las danzas tradicionales sureras.

A comienzos de la década de 1970 se instauró la Semana de la Tradición, la visita de funcionarios de alto rango provincial se hizo frecuente (asistieron los Gobernadores Moragues y Rivara, ambos Brigadieres de la Fuerza Aérea) y en 1972 el Secretario de Difusión de la Nación, a cargo de Turismo, Edgardo Sajón, firmó el decreto que fijó que San Antonio de Areco fuera la sede transitoria de la Fiesta Nacional de la Tradición.

En 1973 el Comodoro colaboró en la redacción de otro decreto municipal (que llevó la firma del intendente Raúl Alonso) que estableció las bases para un proyecto de fortalecimiento del turismo.

Muchos años después, Juan José Güiraldes apoyó decididamente a los gobiernos peronistas de Beto y Fabio Sorchilli y fue el gestor primordial de la declaración de cinco Monumentos Históricos Nacionales en San Antonio de Areco, hecho trascendente que se dio a conocer oficialmente en la tradición de 1999. Entre ellos figuraba el Puente Viejo, que necesitaba de manera urgente obras de restauración.

No es momento de negar que el Comodoro fue un dirigente polémico y controvertido que cuando se lanzó como candidato a la intendencia por la UCD, en 1987, apenas cosechó el 15% de los votos que lo relegaron al tercer puesto en las preferencias de los electores que lo ubicaron muy lejos del triunfador de dichos comicios, el radical Teodoro Domínguez, pero sí se trata de darle la relevancia justa a la contribución valiosa que este hombre hizo para toda la comunidad de San Antonio de Areco cualquiera sea su punto de vista ideológico.

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