Les ofrecemos el análisis individual, uno por uno, de los protagonistas de la Final del Campeonato Clausura 2022.

San Carlos

Martín Villanueva (8): con poco trabajo en el tiempo reglamentario. Estuvo atento cuando le tocó intervenir y en el gol el viento le jugó una mala pasada. En los penales mostró su valor y una vez más fue determinante.

Joaquín Rabellino (7): nuevamente demostró que es un hombre fundamental en la estructura colectiva de San Carlos. Marcó sobre la derecha en una línea de tres zagueros y casi nunca perdió un mano a mano, ni siquiera cuando le tocó enfrentar a Manuel Blanco.

Matías Mansilla (7): rápido para cruzar a las espaldas de sus compañeros de retaguardia, expeditivo para rechazar el balón sin comprometerse. Prácticamente no cometió errores.

Jairo Silva (7): otro defensor formado en la escuela de San Carlos. Serio, concentrado en la marca, fuerte. Defendió sobre la izquierda con mucha eficiencia. En el rendimiento de sus tres centrales estuvo uno de los fundamentos del triunfo del cuadro de Julio Rossich.

Lorenzo Ruiz (6): temperamental, con mucho ritmo para recorrer toda la banda derecha. En el complemento bajó y fue casi marcador de punta. Como regresó de una suspensión, sintió el ritmo del partido, terminó agotado y fue sustituido por Nazareno Carrasco.

Tomás Pastor (6): su misión principal fue perseguir por todos lados a Rodrigo Gómez y lo hizo con notable dedicación y con bastante limpieza, al punto que el talentoso número 10 de San Patricio recién pudo aparecer en el tramo final de la tarde, cuando ya Pastor estaba cansado por el esfuerzo.

Alan Fernández (6): fue doble 5 levemente recostado sobre la izquierda para tapar los arranques de Lorenzo Vidal. Metió, luchó, corrió, puso pierna fuerte, presionó hasta que no pudo más y fue reemplazado por Dante Chara.

Ricardo Barrientos (7): otra buena actuación del carrilero que ofreció un despliegue admirable a lo largo de toda la raya izquierda. Colaboró con Fernández y Silva pero también fue profundo con algunas carreras que generaron problemas para el fondo de San Patricio.

Juan Demergasso (6): hábil, con buena pegada, sobre todo con pelota parada, que fue un argumento ofensivo central en la planificación de Rossich para aprovechar el viento a favor durante el primer tiempo. Juan estaba jugando muy bien hasta que se ganó la tarjeta roja de manera casi inexplicable.

Juan Manuel Gómez Heredia (5): casi ubicado como puntero derecho con la misión de tapar las proyecciones de Agustín De Rosa pero le costó encontrar la posición y entrar en contacto con el balón. ¿Su mejor aporte? Una entrada veloz por izquierda que terminó con una dura infracción de Álvaro Gómez que le permitió a Demergasso anotar el 1 a 0 con la ayuda del viento.

Bernardo Bernasconi (6): potente, incansable, difícil de controlar porque se mueve bien hacia los laterales y cabecea todo lo que le pasa cerca. Hizo un gran sacrifico para obstruir la salida de San Patricio. Tuvo el 2 a 0 a disposición pero no pudo vencer a Rivello.

San Patricio

Brian Rivello (6): durante el primer tiempo jugó mucho con el pie para asistir a sus compañeros porque la fuerza del viento que soplaba en contra no les permitía sacar la pelota con limpieza. En el gol lo sorprendió el tiro envenenado de Demergasso que cobró gran velocidad por efecto también del viento. En el complemento protagonizó una gran atajada ante Bernasconi que le permitió a San Patricio seguir con vida.

Emanuel López (6): complicado y contenido durante los primeros cuarenta y cinco minutos por la presencia de Barrientos. Después creció mucho en su rendimiento y fue salida permanente por su lateral.

César Núñez (7): primero cargó con la responsabilidad de tener la pelota y con viento en contra, además de aguantar a Bernasconi. Después tapó todos los huecos que se abrían en el fondo cuando su equipo tuvo que ir a buscar la igualdad. Por momentos, sentido en una pierna, su tarea fue heroica porque nunca bajó los brazos ni se dio por vencido.

Álvaro Gómez (5): ardoroso, fuerte, con agallas para aguantar un primer tiempo dificilísimo.  Luego lo traicionó su temperamento y se fue expulsado a los 10 minutos de la segunda etapa

Agustín De Rosa (6): Casi sin entrar en juego en la primera etapa fue una pieza clave en el complemento con su habitual vigor para trepar por el costado izquierdo. Defendió con empeñó y tuvo claridad cuando se proyectó a la ofensiva.

Lorenzo Vidal (6): trabajó mucho sobre la derecha en un mediocampo súper poblado aunque le costó encontrar espacios para explotar su pique por sorpresa. Contribuyó para equilibrar la zona media en los mejores momentos de su conjunto.

Matías Pigretti (7): con personalidad, con mucha presencia en la entrada del círculo central. Al comienzo se paró cerca de sus defensores para tratar de organizar la salida desde atrás y en la segunda etapa se hizo dueño de la pelota. Aprovechando el viento a su favor anotó el gol del 1 a 1 y otro tiro libre suyo pasó muy cerca del travesaño. El penal errado es solo una circunstancia fortuita del fútbol.

Rodrigo Gómez (6): con la marca persistente de Pastor encima le costó encontrar libertad pero en los 20 minutos finales asumió el liderazgo futbolístico y exhibió destellos de su enorme calidad.

Martín Gignat (5): ubicado como volante por izquierda aportó una buena cuota de sacrificio aunque sin claridad. Terminó lesionado y le dejó su lugar a Juan Pablo Maggio

Tobías Lercaro (5): el juvenil atacante metió un par de piques profundos al comienzo de la contienda pero después fue absorbido por la marca insobornable de Rabellino y Silva hasta que fue reemplazado por Federico De Rosa.

Manuel Blanco (6): sin la influencia en el juego que Manuel acostumbra a tener. Muy marcado, casi no entró en contacto con el balón durante todo el primer tiempo. En la segunda mitad estuvo más activo pero pocas veces pudo hacer prevalecer su habilidad indescifrable. Falló el penal decisivo pero esas son cosas que les pasan a los mejores jugadores de cualquier lugar del mundo.

Juan Pablo Maggio (6): ingresó para reorganizar la línea de fondo tras la expulsión de Álvaro Gómez y lo hizo con acierto.  Se paró de 2, se entendió muy bien con Cesar Nuñez, fue impasable en el juego de alto y empujó desde la defensa. Cuando fue su turno en la serie de penales, venció a Villanueva.

Federico De Rosa (6): sorprendió por su tranquilidad en medio de una lucha caliente. Habilidoso armó tres o cuatro jugadas muy buenas y le dio claridad al tránsito del balón. Ejecutó muy bien su penal.

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