A horas del Jueves Santo, la institución puso nuevamente en escena un clásico arequero: el Vía Crucis.
Con Daniel Lambertini como Jesús, la puesta arrancó en el Puente Viejo, dónde estudiantes y docentes de todos los niveles recibieron a Cristo y lo acompañaron por las calles de la Costanera.
Después, el encuentro con los discípulos justo frente al Mástil del Bicentenario y su captura, juicio y condena en Plaza Arellano.
En pleno calvario, mientras Jesús llegaba a la Parroquia San Antonio donde finalmente sería crucificado, la lluvia le dió un marco especial a la puesta. Irene Santana y Celeste Robledo interpretaron a dos sentidas María y María Magdalena y finalmente Jesús resucitó saliendo iluminado de la iglesia.
Una sentida puesta, que fue acompañada por gran cantidad de arequeros de todas las edades.