Ayer se presentó el libro “El teñido de la lana de oveja. Flora nativa y asilvestrada de San Antonio de Areco”, que reúne las experiencias y saberes desarrollados por un grupo de teleras locales acerca de tintes naturales y su aplicación. En la Biblioteca Belgrano, Cristina Giordano, María Moscato, Rosa Ana Paolina, Graciela Pavone y Cecilia Smith dieron detalles de la investigación de más de una década que volcaron en este volumen.
“Estamos felices de haber llegado a esta culminación que es la presentación del libro, porque trabajamos científicamente con las plantas nativas y asilvestradas del entorno y hemos logrado más de 100 colores desde las gamas de los beiges, amarillos, verdes, morados, marrones”, contó Giordano. “Haber logrado todo eso era impensado para Areco, creíamos que era algo del norte con otras plantas, pero cuando nos planteamos la hipótesis de que toda la vegetación de Areco podía dar colorantes, lo pusimos en práctica y lo logramos, así que hoy nos sentimos más que felices. Ahora nos toca entregarlo para que otros puedan seguir con esto, porque es una experiencia a ampliar y usar”.
La experiencia comenzó alrededor de 2012, siempre en la búsqueda de tintes naturales a partir de la flora nativa y asilvestrada de nuestra región. El grupo de mujeres, artesanas a investigadoras, fue experimentando con distintas plantas y registrando los resultados. Ahora, compartieron este libro que sirve no solo como un registro de todo lo que hicieron sino como un insumo para quienes quieran seguir investigando. “Llevó mucho tiempo porque éramos cinco y nos tuvimos que poner de acuerdo en un grupo donde éramos muy diferentes entre nosotras. Sin embargo logramos una integración, roles específicos de cada una y un buen resultado”, destacó Giordano.
Las autoras pusieron el énfasis además en la importancia de estos datos para la identidad arequera y dieron como ejemplo la posibilidad de realizar prendas (desde ponchos más tradicionales hasta sueters más modernos) con tintes a base de flora nativa y asilvestrada. “Para mí esto contribuye a la identidad arequera junto con otros elementos, porque no es algo aislado. Hay un eslabón que viene desde principios del siglo XX con la publicación del Don Segundo Sombra y el amor a lo criollo que capta Güiraldes y eso sigue dando sus frutos. Esto es una continuidad, aislado no hubiera podido ser, pero en el contexto es un eslabón más de nuestra identidad”, afirmó Giordano.
Tras la presentación formal ante un auditorio colmado, las autoras firmaron ejemplares y respondieron preguntas sobre el proceso de investigación y su trabajo.