Tras las intensas lluvias del sábado, la semana cierra con menos precipitaciones de las que estaban pronosticadas. El cambio climático afecta a nuestra ciudad, con episodios cada vez más intensos: tormentas, viento, gran cantidad de agua caída en poco tiempo.
Franco Ciaffardini, especialista en ambiente, analizó esta situación y explicó que “en los últimos años estamos viendo cómo el cambio climático está alterando muchos de los eventos hidrometerológicos y se están intensificando muchos eventos climáticos extremos. Esto sucede en todo el mundo y lo estamos observando obviamente en el país y en particular en la provincia de Buenos Aires. En San Antonio de Areco vemos como cada vez tenemos mayores eventos que no es que no los hayamos tenido antes sino ahora son cada vez son más intensos y menos predecibles y obviamente causan mayores daños. Prueba de esto es que tuvimos una de las sequías más grandes de los últimos 30 o 40 años el año pasado y de un momento a otro, después de esa sequía, en marzo de 2024 Areco atravesó una inundación por una lluvia repentina que acumuló más de 120 milímetros en una sola madrugada”.
¿Cómo evolucionó esa situación hacia este 2025?
“Ahora se vuelve a repetir un poco ese ciclo llegando hacia el fin del 2024 y el inicio de este 2025 con sequía y con un pronóstico del tiempo que preveía un verano con temperaturas muy por encima de lo normal y precipitaciones muy por debajo. Esto fue tan cambiante y tan poco certero, que durante el mes de diciembre las temperaturas estuvieron por debajo de lo normal y después en enero por encima y no hubo grandes lluvias. En cambio, ahora en febrero nos encontramos con lluvias muy por encima de lo normal y otra vez tormentas de características extremas que generaron que el sábado, en un solo día, llovieran 130 milímetros con los problemas que ocasiona tanta cantidad de agua en un periodo muy corto de tiempo. A lo largo de todo febrero llovieron alrededor de 330 milímetros, que es lo que suele llover durante todo el verano en promedio en nuestra región”.
¿Qué pasa con los pronósticos en este contexto? Esta semana, por ejemplo, varias veces se emitieron alertas por lluvias y tormentas que finalmente no se dieron…
«El cambio climático tiene bastante incidencia ya que los eventos climáticos que sufrimos no es que antes no ocurrían sino que ahora son cada vez más extremos y más seguidos. A esto hay que sumarle que si bien la tecnología del pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico va avanzando, los cambios atmosféricos son tan rápidos y tan violentos que son cada vez más difíciles de predecir. Eso mismo sucedió esta semana en la que luego de la lluvia del sábado se preveía que iban a seguir las lluvias intensas y al final terminó lloviendo menos de un 15% de lo que estaba pronosticado. Esto es realmente complejo porque le suma imprevisibilidad a estos eventos meteorológicos, es cada vez más difícil anticiparlos y por ende sobrellevarlos”.
¿Qué se puede hacer ante esto?
“En la lucha frente al cambio climático hay dos grandes aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la mitigación, intentar reducir los impactos y las emisiones de gases de efecto invernadero que son las que ocasionan este calentamiento global y el consecuente cambio climático, y por el otro está la adaptación, que está tomando mucha más fuerza en los últimos años y que establece que ya que parece que el clima va a seguir cambiando y que estos eventos van a seguir apareciendo y siendo cada vez más intensos y menos predecibles, lo único que nos queda es adaptarnos y prepararnos para intentar reducir al mínimo los daños que puedan llegar a ocasionar”.