La calle Matheu detrás del Polideportivo es otro foco de baches y desniveles sin solución.

En la esquina con Martínez, donde esa otra calle se hace contramano y obliga a doblar a todos los que vienen desde la zona de la costanera, la intersección está totalmente demacrada. El agua se acumula en el centro y hacia los costados, grandes pozos dificultan la circulación.

Unos metros más adelante hay más baches y el asfalto está resquebrajado, fruto seguramente de tantos años de soportar no solo la circulación de vehículos sino también las repetidas inundaciones que aquejan a esa parte del pueblo. Algunos de los desniveles han sido tapados de manera muy precaria, seguramente por vecinos cansados de llevárselos puestos al llegar a casa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *