Las plazas del centro de nuestro pueblo son lugares de encuentro y de identidad. Cada una tiene sus características y marca el tono de su barrio.
La Plaza Arellano, la principal, es la parada ineludible para cualquiera que viene a conocer Areco. Una vueltita por ahí, una visita a la Parroquia San Antonio, una pasada por las calles de adoquines, son las postales obligadas para los turistas. Pero también los arequeros pasamos mucho por ahí, quizás haciendo algún trámite en el banco o el Municipio o disfrutando de los bares y cafés que rodean la plaza.
La Plaza Gómez es muchas veces la puerta de entrada al pueblo. Quienes llegan por el bulevar Alvear se encuentran con ella y es también un punto de reunión para muchos vecinos. Para fin de año es sede desde hace más de tres décadas del pesebre viviente y ha visto gran cantidad de festejos del Club Huracán, que marca su identidad por ser de esa plaza. Desde hace unos años sumó su costado universitario, porque está frente al rectorado de la flamante Universidad Nacional de San Antonio de Areco, y por supuesto no hay que olvidar que tiene el monumento a la madre, donde cada octubre se hace el clásico homenaje.
Y el trío de las plazas del centro se completa con la Plaza Belgrano. También con identidad futbolera, porque es la del Club River, esta plaza es sede cada año del acto del Día de la Bandera porque tiene justamente el busto a su creador, Manuel Belgrano. Durante varios años fue sede de los corsos y justo enfrente tiene al gran edificio del Correo y de la Escuela Primaria 4, dos clásicos de nuestra ciudad.
Desde al aire se notan los patrones de cada una, los caminos que usan vecinos y turistas todos los días y los árboles que decoran y protegen estos verdaderos pulmones de nuestro pueblo.