Fernanda Gómez y Erika Brandauer forma La Luna, Compañía de Cuentos. Hace algunos años eligieron Duggan para vivir y desde ahí comparten su amor por la literatura con espectáculos de narración, un club de lectura y hasta una biblioteca móvil hecha en una casa rodante.
Ayer estuvieron en la costanera compartiendo uno de sus espectáculos, que combina narración a cargo de Fernanda y música de la mano de Erika.
“Trabajamos juntas hace 16 años, pero le pusimos el nombre a la compañía hace casi 12. Eri es música hace muchos años y yo estoy ligada al arte también desde muy chica, primero como bailarina, después como actriz y me fui fascinando con el universo de la narración oral. Nos conocimos en un espectáculo donde Érika hacía la música y yo la dirección actoral y pensamos que podíamos trabajar juntas”, cuenta Fernanda.
Erika arrancó como asistente, poniendo play y stop en ‘Atrapacuentos’, un espectáculo que Fernanda llevaba a escuelas. Como lo hacía ella sola, les pedía a las maestras que pusieran la música o la frenaran, pero se encontraba con que las docentes se concentraban en el show y se olvidaban del resto. Así fue que Erika empezó ayudándola con eso. “El primer trabajo de Eri fue ese, pero siempre tuve en claro que era algo momentáneo y la fui convenciendo para que se subiera al escenario ya como dúo. A partir de ahí empezamos a trabajar el fusionar palabra y música y nuestro primer espectáculo fue ‘Cuentos que suenan’”, relata la actriz y narradora.
Erika sigue contando la historia del proyecto: “primero empezamos trabajando como narradoras y viajamos mucho, incluyendo al exterior. En la pandemia surgió la biblioteca rodante, en una época donde nos estábamos reinventando todos. Pensamos qué queríamos hacer y nos dimos cuenta que era un buen momento para cumplir el sueño de viajar y compartir los libros. Teníamos muchos libros comprados en cada viaje y queríamos socializarlos, compartirlos. Decidimos armar una casa rodante, que remodelamos con mucho esfuerzo para transformarla en biblioteca y hoy es un poco un centro cultural ambulante”.
Fue justamente con la biblioteca que arrancó su vínculo con Areco. “Armamos la biblio rodante y ni bien se pudo, salimos de viaje. El primer lugar al que vinimos fue Areco, invitadas por Laura Ramírez. En ese momento ella hacía un ciclo en la Plaza Gómez y nos propuso compartir función con ella. Nos fue muy bien y también estuvimos en una escuela rural. A partir de ahí fuimos volviendo varias veces, nos enamoramos de Areco y nos terminamos quedando en Duggan”, detalla Gómez.
Ya instaladas en Duggan, sumaron un club de lectura con el que reciben a chicos en la biblioteca rodante y comparten cuentos. “Arrancamos hace dos años un club de lectura gratuito en la biblio rodante cuando el clima lo permite y en casa cuando no es así. Lo hacemos con mucha alegría para los chicos porque creemos que la literatura se comparte así, desde el deseo, el juego, el disfrute y la conversación”, explican.
Para ambas narradoras, los cuentos ocupan un lugar muy importante. “El cuento forma parte de la vida desde el origen del hombre, incluso antes de la palabra porque la voz transmitía. No importa la edad, siempre nos gustan los cuentos y es además el lugar donde se esconde la sabiduría. Dentro de los cuentos hay historias que te dan herramientas para la vida. No hay manera de ver la vida sin ellos”, aseguran.