La calle Italia, en sus dos cuadras antes de la avenida Quetgles, es otro ejemplo de la falta de mantenimiento que reina en nuestro pueblo. Ese trayecto está minado de baches, uno más profundo que el otro y que complican la circulación diaria.
Se trata de cuadras que en poco tiempo van a tener un tránsito muy importante, porque están a la vuelta de dos instituciones educativas que reúnen a gran cantidad de estudiantes y docentes: la Escuela Primaria 8 y el Jardín de Infantes 904. Además, están cerca una de las sedes de la UNSADA, el frigorífico y la Cancha Fitte.
En todo el pueblo las calles tienen baches, que el Municipio muchas veces tapa pero sin soluciones de fondo. En varias cuadras, como por ejemplo Azcuénaga y Belgrano, los arreglos resistieron poco y solo unos meses más tarde los pozos volvieron a abrirse. Si bien hay algunas intervenciones, no alcanzan y tampoco suelen durar, lo que complica más el panorama.