Más de 400 chicos y chicas de escuelas secundarias de nuestra ciudad disfrutaron esta mañana de la función de “Fritos Re-fritos” con el Payaso Chacovachi y Maku Fanchulini. Se trató de una propuesta gratuita de la provincia de Buenos Aires, a través del programa de fortalecimiento de la cultura comunitaria y con la coordinación del Ateneo Tomás Román.
El Payaso Chacovachi es uno de los más importantes referentes del clown en nuestro país y tiene más de 40 años de trayectoria en los más diversos escenarios del mundo. En esta ocasión, junto a su compañera Maku Fanchulini ofrecieron un espectáculo que combinó humor, habilidades circenses y un intercambio permanente con el público.
“Fue una función pensada especialmente, porque no es lo mismo cuando los chicos están solos que cuando son grupos. Apuntamos a la función que queríamos hacer: yo era el malo, el que los provocaba de un lado amoroso, y ella la buena”, explicó el Payaso Chacovachi.
Por su parte, Maku destacó que “fue un público soñado, muy educado, con provocación de ellos mismos que es lo que necesitamos. Esta función suele ser más infantil pero no nos gusta tratar de tontos a los niños, porque de tontos no tienen nada, todo lo contrario. Nos encantó tener esa vivencia con ellos, verlos tan vivos”.
Los artistas están recorriendo nuestra región gracias a un programa provincial. Hoy estarán en Capitán Sarmiento y en los próximos días en Carmen de Areco y en Salto con distintos espectáculos.
El Payaso Chacovachi apuntó que “estamos re agradecidos de esta función. Trabajamos mucho por Europa, por Brasil, por festivales de payasos, pero tenemos poca oportunidad de conocer el interior del país que nos encanta. Hace un par de años quisimos apuntar a eso y se nos está dando, así que estamos híper felices de poder venir y conocer este tipo de público tan cercano”.
Con una larga trayectoria, ambos payasos se definen como laburantes de la cultura: “llevo 42 años y ella más de 30, entre los dos sumamos 70 y pico de años de payasos pero bien vividos y no le hacemos asco a nada. Cuando no tenemos viajes, salimos a pasar la gorra, somos laburantes de esto, un día estamos en un hotel cinco estrellas en las Islas Canarias comiendo sushi y al otro un panchito en la ruta yendo a hacer una función. Al fin y al cabo, somos payasos para conocer a la gente”, afirmó Chacovachi.