La avenida Güiraldes es otra de las zonas muy afectadas por la falta de mantenimiento y los baches. Cerca de la intersección con Alvear, los baches son cada vez más profundos y los precarios arreglos que se han ido haciendo durante los últimos años no dan una verdadera solución.
Los vecinos de esas cuadras deben esquivar cada día los baches, que son cada vez más grandes y que hacen difícil el paso. En algunas cuadras, incluso se esforzaron por rellenarlos con escombros como pudieron, más como un esfuerzo de buena voluntad que un arreglo real.
Cualquiera que circula por la avenida puede observar el mal estado del asfalto con grandes cortes, sumado a la falta de mantenimiento de varias partes del bulevar donde se acumula basura y suciedad. Otra postal de abandono del pueblo y un ejemplo de los reclamos de los vecinos, que llegan desde todos los barrios.