Areco recordó los 50 años del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico militar con el clásico acto en el ex Colegio Nacional. Con la presencia de familiares y amigos de los desaparecidos arequeros, el énfasis estuvo en la defensa de la democracia y la libertad a medio siglo del arranque del período más oscuro de nuestra historia.
El patio de la escuela estuvo especialmente ambientado con producciones de los estudiantes bajo la consigna de memoria, verdad y justicia y hasta una línea de tiempo que repasaba los hechos desde principios de los 70 hasta la actualidad.
Antes del ingreso de las banderas de ceremonia se encendieron cuatro velas en el ingreso al colegio, recordando a los cuatro estudiantes de la institución víctimas del terrorismo de Estado. Hubo palabras a cargo del Intendente Ratto y de la directora de la escuela, Betiana Milanesi.
«No es menor que hoy estemos en una escuela pensándonos como sociedad» destacó la docente. «No solo porque está fue la escuela de Emilio, de Luis María, de Luis y de Roberto, sino también porque somos instituciones que tenemos la responsabilidad de la pregunta, de la búsqueda, de las voces diversas. Ese es nuestro mayor desafío, el que intentamos sostener día a día incluso ante las adversidades. No perdamos esta oportunidad para seguir construyendo un espacio donde nuestros estudiantes puedan ejercer y fortalecer la democracia».
Después, estudiantes, docentes, artistas, periodistas y bailarines hicieron una representación al ritmo primero de «Los Dinosaurios» en voz y piano del profesor Wen Oviedo junto a músicos locales y alumnos de la escuela, para después dar paso a una sentida versión de «La Cigarra» con un coro de estudiantes de todas las edades.
El acto terminó con un mensaje de esperanza y memoria para la defensa de la democracia, con un cuadro bajo la consigna «Florecerán pañuelos» hecho por las barritas KQ Alonso, Mili López Deheza y Caro Oviedo, que quedará en la escuela.
Tras el acto, se dejaron flores en el Espacio de la Memoria en la vereda de la Escuela Técnica, donde están instaladas las baldosas con el pañuelo de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.