Martínez parece estar convirtiéndose de nuevo en calle de tierra. Si bien hubo bacheos, fue poco lo que duraron porque ya hay grandes tramos que apenas tienen vestigios de asfalto.
Una tras otra, los rectángulos que se marcaron para el bacheo fueron perdiendo el asfalto. Las lluvias de ayer hicieron de lo suyo también y solo se ve barro que hasta van teniendo huellones.
Si bien el Municipio hace constantemente publicaciones sobre bacheos, no hay respuestas concretas y el estado de las calles es cada vez más calamitoso. Arreglos que duran poco y que generan tantas o más dificultades que los pozos mismos.