La murga Arkhe hizo técnicamente su debut en estos carnavales, pero llevó entro sus integrantes muchas caras conocidas. Es que dentro de su formación estuvieron muchos representantes tantos de la Murga del Galpón como de la Murga de Sirio que confluyeron en este nuevo proyecto.
Para esta presentación, eligieron un tema claro: los cuatro elementos y la defensa de la naturaleza. En muchos casos reutilizando trajes y máscaras de años anteriores, los integrantes de Arkhe representaron el fuego, el aire, el agua y la tierra a través de sus bailarines y músicos.
Además, tuvieron en Santiago Ríos Novillo a un conductor que le puso especial energía cada noche no solo para ordenar el paso de la murga sino también para interactuar con el público. Sumaron el arte con fuego de la mano de Brian Mangieri, ya un veterano en ese oficio del carnaval con más de una década de experiencia, que le dio un toque especial a cada intervención.
La puesta en escena de Arkhe jugó con su mensaje, con carteles incluso en contra de los incendios en la Patagonia y un estandarte que representaba a la naturaleza. En la tradición de los últimos años de las murgas arequeras, tomó una temática y la desplegó, apelando de manera creativa y eficiente a la reutilización de trajes de otros años, resignificados ahora para representar alguno de los elementos naturales.
Musicalidad, mensaje y danza, en una combinación que logró dar un muy buen espectáculo noche tras noche y que rescató y sostuvo el legado de dos murgas históricas como El Galpón y Sirio.