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DIAS DE ARECO
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  22/06/2018 | Política  
  A la espera de las obras en la R41 y el río  
 


Por Daniela Nuñez Correa
 
En los últimos días se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia los llamados a licitación internacional para dos proyectos que afectan directamente a Areco: las obras en el río y la transformación de la ruta provincial N41 en autovía, en el tramo de 23 kilómetros entre nuestra ciudad y San Andrés de Giles. El primero de los proyectos plantea extender el puente sobre la ruta nacional N8 y ampliar el cauce del río 12,5 kilómetros aguas abajo, mientras que el segundo busca que la ruta 41 sea doble mano entre Areco y Giles e incluye también la ampliación del puente donde esa ruta pasa sobre el río Areco. 
 
Las obras en el río Areco tienen una larga historia. Desde la inundación de diciembre de 2009, mantuvieron los trabajos tuvieron un ritmo sostenido hasta mayo de 2016. Primero hubo limpiezas del cauce y pequeñas intervenciones mientras la consultora Serman elaboraba el Plan de Manejo Hídrico, la “biblia” de la mitigación de inundaciones en Areco. Después de 2011, con las recomendaciones acerca de qué obras encarar y en qué orden detalladas en el informe final de Serman, comenzaron los trabajos más importantes, entre ellos la construcción de aliviadores junto al Puente Viejo, el Puente Gabino Tapia y el puente sobre la ruta 41. El envión se frenó con la llegada a la gobernación de María Eugenia Vidal: primero se pusieron en pausa los trabajos de ampliación del cauce del río que llevaba adelante la empresa USIMIX y luego se los dio de baja por completo mientras se volvía a evaluar el Plan de Manejo Hídrico. 
 
El plan elaborado por la Consultora Serman fue hasta 2016 "la biblia" de los trabajos en el río. Se lo siguió al pie de la letra hasta la llegada de la gobernadora Vidal. Desde entonces, la dirección de Hidráulica de la Provincia empezó a plantear cambios en las obras planteadas hasta finalmente dar a conocer a principios de 2017 que el paso siguiente no serían la retenciones río arriba como establecía el Plan de Manejo Hídrico, sino trabajos aguas abajo. 
 
Repensar el Plan de Manejo Hídrico fue uno de los puntos que generó polémica durante la campaña del 2015 en Areco. El frente Cambiemos, que buscaba llevar a Eduardo Jordán de vuelta al frente del Municipio, planteó como parte de su plataforma la necesidad de realizar nuevas mediciones y estudios en la cuenca del río y de regionalizar la discusión sobre cómo afrontar las inundaciones. Del otro lado, el Frente para la Victoria hablaba de mantener el esquema que había funcionado hasta ese momento y comenzar con la construcción de las retenciones río arriba (el ministerio de Planificación había incluso hecho las primeras mediciones para esas obras, que iban a tener un presupuesto estimado en 2015 de $500 millones). La victoria de Cambiemos a nivel provincial inclinó claramente la balanza y en 2016 las retenciones quedaron solo como un proyecto que podría llegar a encararse en el futuro.  
 
Las obras en el río, que están licitándose por estos días, comenzarán, en el mejor de los casos, durante el segundo semestre de este 2018. Habrán pasado más de dos años de inactividad en cuanto a trabajos gruesos en la cuenca del río Areco y se concretará así una modificación sustancial del Plan de Manejo Hídrico que no fue consultada con los vecinos.  
 
La inundación de 2009 generó una fuerte movilización de los vecinos afectados, con encuentros periódicos en el Puente Viejo y fuertes discusiones en el Concejo Deliberante. Las recomendaciones que se corporizaron en el Plan de Manejo Hídrico surgieron de interminables asambleas y debates. Las modificaciones que llegan ahora, en cambio, fueron determinadas por la Dirección de Hidráulica sin consultar a los vecinos. 
 
Otro punto a tener en cuenta es que hasta 2015 las obras en el río y en la ruta 41 se financiaron con recursos propios de la provincia en su mayoría a través del PROFIDE (Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Plan de Infraestructura Provincial). Así, entre 2012 y 2015 se construyeron los aliviadores del puente del medio y del Puente Viejo con presupuestos de $2.500.000 y $5.200.000 respectivamente y se repavimentó la ruta 41. Además, el entonces ministerio de Planificación de la Nación se hizo cargo de la construcción de un aliviador más en la ruta 41, que ahora será reformado y ampliado. Al contrario que en gestiones anteriores, las obras que se plantean ahora en esos mismos puntos se financiarán a través de la toma de deuda: en ambos casos se requieren préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para llevarlas a cabo. Los trabajos en el río serán totalmente financiados por el BID y las de la ruta 41 en parte por esta entidad y en parte por la provincia. En total, se espera una inversión de $2.400 millones entre los dos paquetes de obras, dinero que provendrá en su mayoría del endeudamiento de la Provincia. 
 
Además de los trabajos en el río, la provincia propone ahora convertir la ruta 41 en autovía doble mano comenzando por los 23 kilómetros del tramo entre Areco y Giles. La iniciativa surgió de Areco como un proyecto del intendente Durañona pensado sobre todo para favorecer la comunicación del Parque Industrial. Ahora la Provincia planea invertir casi $1.900 millones en esas obras que incluyen la construcción de un nuevo puente sobre el río Areco.
 
Las últimas obras en la ruta provincial N 41 se inauguraron a fines de 2015. Fue la repavimentación entre Mercedes y Areco, que trajo alivio a un tramo históricamente complicado y que ha debido ser reparado una y otra vez durante los últimos años. Se mantiene pendiente el tramo entre Areco y Baradero donde suelen hacerse bacheos pero que aún no ha tenido una solución de fondo. Ahora la provincia elige conectar dos autovías nacionales, la 7 y la 8, ampliando la ruta 41 entre Giles y Areco. 
 
Todo ha cambiado en relación a la ruta 41 y a las obras en el río Areco. Ahora el financiamiento depende de la toma de deuda ante organismos internacionales, los tiempos se extendieron y las prioridades son otras. Las retenciones río arriba vendrán, si Hidráulica da su aprobación, en una etapa posterior, cuando ya se hayan completado las obras que están en proceso de licitación. Será, si el clima acompaña y se cumplen los tiempos esperados, recién en 2020, porque el plazo para completar la ampliación del puente sobre la ruta 8 y del cauce del río 12,5 kilómetros río abajo es de 540 días.
 
Con el dólar disparándose cada día más y las exigencias del FMI de recortar el gasto en obra pública, ¿se concretarán efectivamente estos trabajos? Más allá de lo que pase en los próximos meses, todos los arequeros ya perdimos, como mínimo, dos años de avance en obras hídricas por decisión del gobierno de María Eugenia Vidal. Las propuestas de campaña de “terminar con las inundaciones” y “estar cerca de los vecinos inundados”, están lejos de hacerse realidad. 
 
 
 
 
 
 
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