San Antonio de Areco y la Región Viernes 26 de noviembre de 2021
 
DIAS DE ARECO
Un puente entre Ud. y la noticia
PORTADA EDITORIAL ARCHIVO CONTACTO


  20/04/2018 | Historia  
  Roberto Beto Sorchilli: cronología de un sueño efímero  
 


Por Marcelo Di Carlo

Roberto Beto Sorchilli nació el 10 de octubre de 1944 en el barrio de la Plaza Belgrano, pero en plena adolescencia se mudó a Villa Lía, donde desde muy joven desarrolló su actividad productiva y su militancia política.

En 1972 integró la Juventud Peronista que participó activamente de la campaña electoral que al año siguiente llevó a la Intendencia a Don Carlos Tapia, a quien Beto siempre le fue muy leal.

A la vuelta de la democracia militó en la recordada Unidad Básica llamada Sede Central, con domicilio en la esquina de Alem y Moreno, línea interna que compartían el Dr. Juan Carlos Daverio, también vecino de Villa Lía y presidente del Consejo del partido, Raúl Lucero, Orlando Pellegrini y Horacio Viganego, entro otros dirigentes reconocidos y que años después cumplirían un rol destacado dentro del proyecto político del propio Sorchilli.

En ese casi "mítico" 1983, Beto fue delegado al Congreso Provincial del Partido Justicialista, acaso el punto de partida de su larga estadía en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, tiempos en los que conoció y estableció profundas relaciones personales con los principales nombres del peronismo bonaerense de la época: José María Días Bancalari, Rafael Romá, Humberto Toledo, Juan José Muzzi y hasta con el más tarde gobernador, Eduardo Duhalde. Todos contactos políticos que fueron muy valiosos durante su breve gestión de gobierno comunal.

En 1985, decididamente enrolado en la Renovación Peronista que lideró Antonio Cafiero, Sorchilli trabajó primero en la Cámara de Senadores y más tarde en el ministerio de Acción Social, cuando Don Antonio se hizo cargo de la gobernación.
En octubre de 1993 el peronismo venció ajustadamente a la UCR en las elecciones legislativas que se realizaron en octubre. Daverio fue el gran armador de una lista que conformaron los metalúrgicos Vicente Marincovich y Sabino Chelli, la periodista Ana María Ficichi y Aldo Menconi, que ocupó un lugar por la minoría, luego de una concurrida interna partidaria. Beto fue quinto en esa nómina, que se impuso por apretado margen, apenas 80 votos de diferencia, sobre el dominguismo.

Apenas unos días después, el 10 de noviembre, falleció el Intendente radical Teodoro Domínguez, terminalmente enfermo desde principios de ese año.

Casi de manera simultánea, a finales de noviembre, Beto Sorchilli hizo públicas en un programa de televisión sus aspiraciones de ser candidato a la Intendencia, pero liderando un proyecto político que uniera a todos los peronistas detrás de su figura.
En ese momento apenas cosechó el respaldo de un reducido grupo de militantes y dirigentes.

Es por esas razones de mucho peso, que 1993 fue una fecha de quiebre en la política local. El resultado que cantaron las urnas y la tempranera muerte de Tito, que había gobernado San Antonio de Areco de manera exclusiva desde el '83, abrieron un nuevo escenario político y revitalizaron  las posibilidades de éxitos del Partido Justicialista, que no estaba al frente de la Municipalidad desde marzo de 1976, cuando el Golpe de Estado Cívico Militar, autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, cortó antes de tiempo el gobierno de Juan Carlos Tapia, que por esas raras paradojas de la historia, tampoco había podido terminar su primer mandato constitucional en 1955.

Desde entonces Roberto Sorchilli inició una extensa y exitosa campaña pre electoral, que tuvo un paréntesis obligado en agosto de 1994, cuando sufrió un accidente de tránsito que dejó graves secuelas en su salud, un antecedente que cobraría mucho valor en el desenlace de una época marcada por la  tragedia.

Beto Sorchilli apoyó su propuesta de unidad y la confección de un plan de gobierno en el flamante Centro de Estudio Sociales y Comunitario Orlando Mario Pellegrini, inaugurado a principios del '94 por un pequeño grupo  de dirigentes, entre los que se encontraba Daniel Monserrat, un hombre clave durante la primera etapa de gestación del naciente sorchillismo.

Pellegrini fue un destacado integrante de la conducción del Justicialismo doméstico, concejal y candidato a Intendente en 1987, que falleció muy joven, a principios del '94. Tal su vez presencia hubiera cambiado el rumbo de muchos acontecimientos posteriores, pero esta afirmación es como entrar en el juego de las suposiciones.

En el local partidario de la calle Moreno, justo frente al Prado Español, casi un centenar de personas trabajaron diariamente para formular un programa  de acción muy completo  para todas las áreas de gestión.  Uno de los grandes méritos de Beto fue juntar voluntades y darles libertad para proponer y discutir ideas que robustecieron sus chaces de éxito.

En un principio, solo Juan Carlos Daverio y Aldo Menconi no se sumaron a la propuesta ganadora del PJ.  Menconi pregonó por la realización de una elección interna, muy habituales en el peronismo de entonces, para definir candidaturas. Compulsa que finalmente no se llevó a cabo por decisión del propio Duhalde pero Daverio se acercó a Beto a finales de 1996, cuando la crisis política se profundizaba y su aporte fue clave para posibilitar la continuidad de un gobierno envuelto en conflictos interiores permanentes y seriamente jaqueado por una oposición descarnada ejercida desde el Concejo Deliberante, cuerpo en el que el sorchillismo estaba en franca minoría  y también desde la conducción del Comité Radical, presidido por Ana María Smith, la viuda de Domínguez, que intentaba recuperar una centralidad política perdida luego de una década sin interrupciones en el poder.

El 30 de abril de 1995, Sorchilli encabezó un multitudinario acto de cierre de campaña en un salón de la Sociedad Española colmado de fervor peronista. El invitado de lujo fue el vicegobernador Rafael Romá, un antiguo amigo que comprometió todo el apoyo económico de la provincia de Buenos Aires, en manos del duhaldismo, que disfrutaba de un momento de pleno apogeo.
El 14 de mayo Beto derrotó por 462 votos de diferencia a Norberto Campodónico, Intendente en ejercicio y candidato por la Unión Cívica Radical. Tercero se ubicó un peronista disidente, Vicente Marincovich, que representó al FREPASO, en alianza a la rama que lideraba el mendocino José Octavio Bordón, que con el partido PAIS había sellado un acuerdo con el Frente Grande, conducido por Carlos “Chacho” Álvarez.

Ese mismo domingo de otoño, Carlos Saúl Menem consiguió con holgura la reelección como Presidente de la Nación y también con comodidad Eduardo Duhalde se impuso en la Provincia.

Beto Sorchilli había logrado cristalizar su sueño: llevar al peronismo nuevamente a la Intendencia de San Antonio de Areco, uniendo con un resonante triunfo electoral a la mayoría de los principales nombres del PJ de aquellos años, respaldando su propuesta política.

Lamentablemente, los hechos siguientes se encargaron de demostrar que el sueño del recordado Beto, un hombre muy querido y popular, apenas tuvo una vida efímera.

Palabra de Sorchilli

Fragmentos del discurso pronunciado por Roberto Beto Sorchilli, el domingo 10 de diciembre de 1995, durante la ceremonia de su asunción como Intendente Municipal.
 
"La humildad de origen no es cualidad valiosa si no se acompaña con el conocer de todos los niveles de la comunidad. De los más encumbrados hasta los más carecientes, de todos recogí enseñanzas, de todos los círculos encontré valores y miserias. Así puedo decir que tengo más años de calle que de escuela.
 
En cumplimiento de este mensaje de concordia es que hoy los invito a deponer todo resto de controversias y que nos unamos a una acción que sirva al interés común de San Antonio de Areco. Afirmemos nuestra condición de amigos y trabajemos en paz, mano a mano.
 
Pido solamente un tiempo, un razonable plazo para para realizar una tarea seria y efectiva en salud, en educación, en vivienda, en servicios, donde tendremos especial cuidado y atención. Del Gobierno de la provincia de Buenos Aires espero confiado el apoyo para el logro de obras de infraestructura que nos lleven al mejor nivel de vida.
 
En este momento crucial de mi vida pongo mi confianza en Dios, comprometo mi honor en que he de cumplir el compromiso que me impuse al aceptar el cargo de ser Intendente Municipal, que hoy asumo en compañía de mis queridos vecinos. A todos mi fe en el mañana y el calor de un abrazo de hermano.”
 
Elecciones Generales del 14 de mayo de 1995
 
Roberto Sorchilli (PJ)                   5.624
Norberto Campodónico (UCR) 5.162
Vicente Marincovich (FRE.PA.SO.) 498
En Blanco                                     828
 
 
 
 
 
 
 
>> Ver ARCHIVO