San Antonio de Areco y la Región Martes 21 de septiembre de 2021
 
DIAS DE ARECO
Un puente entre Ud. y la noticia
PORTADA EDITORIAL ARCHIVO CONTACTO


  07/10/2020 |  
  Trabajadores municipales merecen proyecto que los incluya  
 


Por Mariano Pinedo

La reciente decisión del intendente Francisco Ratto respecto del reordenamiento de bonificaciones a los y las municipales, que causó bastante inquietud en estas últimas horas, es una demostración más de la improvisación y el desprecio que se tiene por la función y el rol determinante de los trabajadores y trabajadoras en el cumplimiento de los objetivos y el desarrollo de políticas públicas de un Estado municipal.

No es solo el hecho de que una herramienta prevista normativamente para otros fines, sea utilizada arbitraria y persecutoria para quitarle parte de sus ingresos a quienes militan en la fuerza opositora (lo cual de por sí ya es un escándalo de enormes dimensiones). No es solo la mirada partidista, parcial y persecutoria, que deja insensiblemente sin sustento económico a familias enteras, en el marco de una complicadísima situación social generada por la pandemia. Se trata, además, de una falta de rumbo absoluta, expresada a partir de una política errática en todos los niveles de la gestión: también en el manejo del recurso humano.

Cuando una gestión municipal se propone objetivos claros, en el marco de una planificación seria -aun cuando fuera en el complicado escenario de una pandemia que todos los días genera nuevas complicaciones-, se dispone una organización determinada, dirigiendo todos los recursos hacia el cumplimiento de dichos objetivos. En tal sentido, podría ser necesario reordenar el funcionamiento de las áreas de gobierno, determinando algunas prioridades y aprovechando el conocimiento y la experiencia que a lo largo de los años fueron adquiriendo los trabajadores y trabajadoras en cada una de sus competencias y saberes. Lo que no se puede es dar marchas y contramarchas que hagan imprevisible ese rumbo y cuáles son las condiciones de trabajo, pudiendo ser hoy unas y mañana otras, sin que cada familia municipal sepa cómo organizar su vida de manera razonablemente esperable.

Por eso es que algunos pensamos importantísimo compartir e involucrar a los y las trabajadoras, en el debate de dichos objetivos y en la orientación que se le de a las políticas que propone el espacio gobernante de turno. No tan solo por el elemental hecho de que ellos y ellas tienen derecho a defender las condiciones de trabajo y consensuar un marco paritario de salarios, escalafón, recategorizaciones, etc., sino porque su conocimiento y aporte puede ser de gran utilidad para la obtención de los objetivos propuestos. Es preciso vencer ese prejuicio, por demás falso, de que cada gestión que comienza, en un núcleo cerrado de tres o cuatro funcionarios, tiene todo el conocimiento que se puede tener sobre lo que hay que hacer, cómo hacerlo, en qué tiempos y con qué herramientas administrativas. Por otro lado, el mismo prejuicio dicta esa falsa idea de que todos los trabajadores serían una suerte de obstáculo que están para poner trabas burocráticas e impedir que se realicen geniales ideas. No. Las organizaciones funcionan con todas las partes. Hay que animarse a escuchar ese aporte, esa idea, esa palabra de experiencia que siempre se puede conducir, sin necesidad de desoír o despreciar. No solo de quien trabaja y se gana su sueldo dentro de esa organización estatal, sino también del vecino o vecina que debe tener un ámbito de participación, para debatir, entender y en última instancia hacer suyo el objetivo propuesto y los fines que se buscan desde un gobierno que cada vez debe buscar ser más democrático. No más discrecional y arbitrario, con el argumento de que son facultades legales previstas. Es necesario que nos atrevamos a revisar estas cuestiones, que han demostrado solo servir para incrementar las divisiones, los recelos, las angustias y, en ese marco sí, las trabas provenientes de la natural resistencia en defensa del propio derecho, del propio protagonismo de los trabajadores en su rol de servicio.  

En tal sentido, instamos al intendente a que revea el golpe al bolsillo realizado contra trabajadores municipales, que revea la actitud de utilizar esa herramienta con tinte partidario, en perjuicio de militantes opositores y, otra vez intentando re abrir un marco de diálogo, sugerimos trabajar juntos en un sistema objetivo y transparente, con participación de los trabajadores, que defina de qué manera y con qué criterios se utilizarían los mecanismos de bonificaciones y, sobre todo, un sistema que permita a los trabajadores conocer con previsibilidad su situación de ingresos, con un escalafón claro, equilibrado, que establezca igual remuneración para igual tarea -como debe ser- y sin que la mejora o empeoramiento de la situación dependa del favor personal del jefe de turno.

Deberíamos estar pensando, todas las fuerzas políticas, en como aportar al sostenimiento de los salarios y, con el mismo dinero discrecional de las bonificaciones, trabajar en un esquema de categorizaciones justo, acorde a funciones estables, acordes con las características que busquemos en la organización del Estado. No solo en beneficio de los trabajadores municipales, de la salud y de la educación, que de verdad vienen poniendo el hombro en esta difícil situación y merecen sin duda una recomposición, mayor claridad en el esquema salarial y de derechos laborales -además del agradecimiento de toda la comunidad por su servicio-. Sino también pensar que eso redunda en beneficio de todo el pueblo, que encuentra mayor dinámica en su economía local cuando los trabajadores pueden gastar en los distintos rubros del comercio local y mejor servicio del Estado en la resolución de las tareas que le competen.

Hoy, nuestro espacio está dando muestras de una saludable colaboración para que los gobiernos nacional y provincial dispongan de todas las herramientas y desplieguen todos los mecanismos de financiamiento para obras necesarias para el pueblo de San Antonio de Areco, sin importar el signo político de quien gobierna en lo local. Del mismo modo podemos sentarnos a trabajar en la resolución de esta cuestión que es de trascendencia para el futuro funcionamiento del Estado y para encontrar formas de sostener en el tiempo algunas políticas, sin que tengamos que dar marchas y contramarchas en el cumplimiento de los objetivos que nos propongamos como comunidad. Con los trabajadores y trabajadoras municipales incluidos, protagonistas y dignamente retribuidos. Con los vecinas y vecinas también participando organizadamente en la decisión de esos objetivos y políticas de Estado.  

 
 
 
 
 
>> Ver ARCHIVO